Si miramos el mapa del mundo, podremos ver que a un costado de Australia encontramos a una gran isla llamada Nueva Zelanda, específicamente a 2 mil kilómetros al suroeste del gran continente.
A su vez, podemos ver otras pequeñas islas que se ubican al norte del mismo que parecen haberse despegado de Australia hace muchísimo tiempo posiblemente al igual que otras islas en el mundo.
Nueva Zelanda es bien conocida por la cultura maorí que en más de una ocasión ha impresionado al mundo por su baile y cantos de guerra que han prevalecido a través de la historia.
Además, ahí encontramos una rica biodiversidad en flora y fauna que ha sido merecedora de la visita de millones de personas para poder observar y estudiar las especies únicas que difícilmente en otras partes del mundo podemos observar debido a lo aislado que Nueva Zelanda es del resto del mundo.
Las teorías de la evolución han tomado forma en esta isla al ver cómo muchos de sus animales únicos han cambiado radicalmente sus formas para adaptarse, tal es el caso del nativo kiwi que es el ícono nacional de Nueva Zelanda, la única ave con pelo, sin alas e incluso con bigotes.
Pero eso no es todo, también ahí se pueden encontrar los más impresionantes vestigios arqueológicos que desde el siglo XIX lo ha convertido en centro de estudio de miles de arqueólogos e historiadores, pues aquí se resolvieron muchos problemas y enigmas del pasado.
De hecho, estas evidencias han demostrado que, de hecho, Nueva Zelanda no se trata de una pequeña porción de tierra sino que se trata de todo un continente hundido bajo el océano.
Zealandia el séptimo continente escondido bajo el mar
Tasmantis, Zelandia o Zealandia, son los nombres con el que se le conoce al que sería el séptimo continente del planeta Tierra.
Este continente se encuentra casi totalmente sumergido en el océano, pues solamente las montañas más altas pudieron sobresalir del mar.
En la década de los 80 fue cuando se consideró por primera vez la existencia del continente sumergido, pero no se pudo confirmar a ciencia cierta por falta de la tecnología necesaria.
Aunque se sabía que existía tal masa de tierra sumergida, tenía que reunir ciertas características para ser considerado un continente propiamente dicho.
No fue hasta 2017 que finalmente 32 geólogos dieron el visto bueno a los requisitos que Zealandia poseía para ser considerado como un continente oficialmente ante el mundo.
Pero esto no terminó ahí, pues ahora se ha convertido en un nuevo enigma que todos están ansiosos por conocer, por ejemplo, cómo se veía hace millones de años cuando se fueron formando los continentes.
«Continental-scale geographic change across Zealandia during Paleogene subduction initiation» es el título de un estudio reciente publicado en la revista Geology que ha recabado información interesante que se ha encontrado hasta ahora.
El objetivo por ahora es conocer cómo se formó al desprenderse el súper continente Pangea, y en qué momento comenzó a hundirse de tal manera que cerca del 94% quedó invisible por debajo del nivel del mar, pasando completamente desapercibido por la humanidad.
Las teorías mencionan que pudo haber sucedido hace aproximadamente 52 o 53 millones de años atrás cuando Zealandia se originó y luego ocurriría un fenómeno único de sumergimiento, algo que hasta ahora no se ha visto en otra parte del mundo.
Este fenómeno se llamaría «resurrección por subducción» que ha sido el resultado de diversos eventos a los que se les llamaron «eventos de ruptura de subducción»
Qué es el modelo de resurrección por subducción
De acuerdo con las teorías, durante 5 millones de años ocurrió una ruptura en la masa causando fallas a nivel litosférico, es decir, la capa superficial rígida de nuestro planeta.
Otro de los eventos pudieron ser movimientos muy parecidos a los terremotos, que al ocurrir múltiples veces y en un movimiento lento que se estima que ocurrió en la zona del Pacífico Occidental durante ese periodo, dicho evento sería el mismo que provocó la creación del conocido Anillo de Fuego del Pacífico.
Esto se pudo verificar gracias al Programa para el Descubrimiento del Océano -IODP en su expedición número 371, donde se encontraron evidencia de que hubo hace millones de años movimientos verticales que pudieron tener una amplitud de entre 1 y 3 kilómetros.
Dicho evento ocurrió en la región que ahora ocupa el archipiélago de Nueva Caledonia, una isla ubicado al norte de Nueva Zelanda, y que si vemos la extensión del continente oculto, resulta ser también una montaña en el extremo norte de Zealandia.
Por ahora, otras teorías sugieren que el contienen de Zealandia se formó luego de haberse separado de la masa de tierra que ahora es Asia hace aproximadamente 85 o 60 millones de años.
Aunque se dice que la Antártida también fue parte de este hace 185 millones de años aproximadamente antes de que se separara también.
GNS ha publicado recientemente dos mapas que señalan todas aquellas fuerzas que hundieron al continente producto de los eventos.
Los violentos eventos tectónicos que dieron vida a Zealandia
Como se mencionó anteriormente, fueron una serie de terremotos que dieron lugar a Zealandia, justo como todos los demás continentes.
Pero además de formarlo, también se dice que fue la razón que lo hundiera hace 50 o 35 millones de años al menos un kilómetro por debajo del mar.
Todo este movimiento también causaría tensiones entre diversas capas de rocas formando volcanes submarinos en todo lo largo del Pacífico occidental (Anillo de Fuego del Pacífico) que se extiende por 40 mil kilómetros pasando por la costa occidental de Norteamérica y Sudamérica, también pasando por Alaska, Japón, Nueva Zelanda y el Pacífico.
Este Anillo de Fuego está conformado por 425 volcanes que conforman el 75% de los volcanes de todo el planeta y que están relacionados con al menos el 90% de los terremotos que ocurren.
Es por ello que en diversas ocasiones podemos observar que ocurren erupciones volcánicas o terremotos durante un periodo cercado del tiempo, ya que están conectados entre sí, aunque no siempre están relacionados.
Sin embargo, el evento que ocurrió en Zealandia es único en su tipo y no ha podido observarse recientemente, por otro lado, los científicos han observado cierta actividad como una especie de despertar.
Estos eventos, de hecho podrían ser la causa de que los continentes puedan alterarse dramáticamente en el futuro logrando cambiar la geografía que hoy conocemos.
El evento de ruptura de la subducción de la que hablamos anteriormente que es más parecido a un terremoto masivo con movimientos lentos, causó temblores, el nacimiento de volcanes, pero también activaron fallas que eran mucho más antiguas.
Estas fallas fueron provocadas mucho antes por movimientos que se habían detenido, pero debido al evento de dio vida a Zealandia, se volvieron a activar introduciéndose bajo de la corteza, dicho evento se le conoce como «resurrección de la subducción».
Todos los enigmas que podría resolver el estudio de Zealandia
La «resurrección de la subducción» también explicaría otros fenómenos geológicos y se estima que nuestro planeta posiblemente lo haya experimentado al menos 100 veces desde su formación, según Sutherland y Dickens.
También se pretende saber qué papel desempeñaron estos eventos para dar origen a la flora, fauna y clima que existió o que aún prevalecen, e incluso se pretende utilizarse para poder calcular y modelar este tipo de eventos submarinos en otras partes del mundo.
Y seguramente se encontrarán impresionantes descubrimientos tomando en cuenta que estos sucesos de hecho, cambiaron la velocidad y la dirección en la que se mueven las placas tectónicas del planeta.
¿Qué tan titánico y poderoso pudo haber sido esos eventos para poder hundir un continente de la mitad del tamaño de Australia?
Esto es algo en lo que los científicos ya están trabajando y que seguramente nos arrojará resultados impresionantes, y que posiblemente obsolete algunas teorías o reafirme otras.
Como en el caso de las teorías de que la Luna puede interferir en las placas tectónicas de la Tierra causando terremotos (que hasta cierto punto se ha negado), pero no se cierra la posibilidad de que se descubran nuevos eventos que pudieron ser partícipes en la actividad de la superficie terrestre.
E incluso pueda ser material para poder predecir la actividad volcánica o terremotos con mayor precisión que en la actualidad, todo esto está por verse y se lo podríamos agradecer al continente hundido de Zealandia.



