No, el vapeo no es sano y por estos motivos deberías dejarlo

El tema de los cigarrillos electrónicos vienen generando polémica desde hace ya algunos meses. Tras una investigación realizada en los Estados Unidos, se pudo comprobar que las grasas derivadas de los aceites de los cigarrillos electrónicos, podían contaminar fuertemente a los pulmones. En este estudio se identificó dos casos de personas que murieron a causa de esto. 

El asunto tuvo tanta repercusión que ahora la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado en un informe el peligro que supone este tipo de tecnología. Para la industria del tabaco, el enemigo más directo es precisamente el cigarrillo electrónico. Pero, ¿qué tan nocivo puede ser este producto para el ser humano? 

Un estudio efectuado en Rio de Janeiro ha declarado que no se puede negar que los aceites integrados en los cigarrillos electrónicos causan daños bastante fuertes, muy a pesar de que son menos tóxicos que los cigarrillos tradicionales. El asunto de fondo es la regulación que debe dársele a este producto tecnológico. 

¿Una opción saludable? 

De hecho, otro de los peligros de los cigarrillos electrónicos, es que se han convertido en el mejor medio para que gente joven pase a ser parte del consumo del tabaco. En apariencia, estos vapeadores resultan bastante joviales y saludables. De entrada puedes pensar que se trata de una invención saludable que no generará toxinas en tu cuerpo. 

LEER
El significado de la palabra Uitwaaien que te sorprenderá

La nube de vapor que libera un cigarrillo electrónico parece bastante saludable. “¿Qué hay de malo en consumir un tipo de producto que solo genera vapor?” eso es lo que piensan la mayoría de consumidores de los cigarrillos electrónicos, un vapor cuya única virtud es su sabor y el efecto placebo que genera en el cuerpo. 

El estudio llevado a cabo por la Unidad de Control de Tabaco de la OMS indica que los gobiernos del mundo deberían entrar a regular el consumo de los cigarrillos electrónicos, como también al tabaco tradicional. El estudio que fue liderado por Vinayak Prasad representa un informe de 200 páginas. 

Y es que el lema de la mayoría de cigarrillos electrónicos es que son una solución “saludable” para que el consumidor deje de lado el consumo del tabaco. Se está vendiendo la idea de que el cigarrillo electrónico sustituye de manera saludable, todo el efecto que supone el consumo de la nicotina. 

Esto lo único demuestra es que se le está ofreciendo al consumidor una salida por otra cuyo impacto aún no ha sido estudiado a fondo. Los cigarrillos electrónicos ofrecen también el consumo de tabaco. De ahí que el nombre técnico asignado a este producto es el de SEAN, lo que traduce a Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina. 

LEER
La dura infancia de un pingüino emperador

El considerado reemplazo saludable que propone el cigarrillo electrónico, no te va a alejar del consumo de la nicotina. Simplemente es una versión más tecnológica y pura de acceder al consumo de nicotina, como también a otros productos como los cannabis y otros sabores naturales. 

La historia de los cigarrillos electrónicos 

Además del nombre técnico de SEAN, los cigarrillos electrónicos son denominados también como e-Cigarette, vaporizador o vapeador. Todo su sistema está diseñado para permitir la inhalación del tabaco, sin que necesariamente este sea quemado. Los cigarrillos tradicionales son denominados con el nombre técnico de cigarrillos calientes. 

Para lograr el efecto deseado de simular el consumo del tabaco, sin necesidad de quemarlo, este pequeño aparato hace uso de una resistencia, además de una batería que se hace cargo de calentar y vaporizar un líquido específico. Este líquido es conocido como e-Liquid, e-Juice, esencia o vapeo. 

Estos cigarrillos empezaron a tomar posicionamiento desde principios del año 2000. Pero solo sería hasta el año 2010 que el producto alcanzaría su mayor fama, entrando a competir fuertemente con lo que representan los cigarrillos tradicionales. Desde su inicio se comercializaron como un producto recreativo, apto para personas no fumadoras. 

LEER
Drones bibliotecarios en el horizonte

Por entonces, no existía una clara regulación sobre la comercialización de estos cigarrillos. Y es precisamente eso y teniendo en cuenta los incidentes recientes, que ahora se han activado las alarmas sobre el beneficio o daño tóxico que se deriva de esta forma de fumar. 

Al inicio de la era de los cigarrillos electrónicos, el diseño de estos era bastante similar a los puros, como también a las pipas y los cigarrillos tradicionales. En el momento, en el mercado existen un poco más de 400 marcas que se hacen cargo de crear y comercializar este producto. Buena parte de su éxito se debe a que son una alternativa sana para empezar a dejar de lado el consumo del tabaco, tal como se explicó anteriormente. Pero en el fondo, dado su efecto recreativo, no dejan de representar una solución muy audaz a un problema bastante serio.