El Dilophosaurus de Jurassic Park no se parece en nada al real

Cuándo éramos niños y vimos por primera vez Jurassic Park, uno de los dinosaurios que aparecieron en la primera entrega que causaron una gran impresión fue el Dilophosaurus, que aunque tuvo una aparición rápida, eso fue suficiente para causar impacto.

Y es que durante toda la película nos sorprendimos bastante con los diferentes tipos de dinosaurios, especialmente el favorito de todos, el Tiranosaurus Rex o T-Rex, pero pocos de esos dinosaurios escupía una sustancia viscosa y extendía unas membranas en su cuello como lo hizo el inolvidable Dilophosaurus.

Pero, ¿realmente existió un dinosaurio tan particular y temible?, lamentamos decirte que en realidad era algo diferente o al menos eso lo han demostrado los hallazgos encontrados posteriores a la película.

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Prepara tus rosetas de maíz y prepárate a conocer al verdadero Dilophosaurus y otros errores de la mítica película de Jurassic Park que los científicos nos revelan.

Jurassic Park: Una de las películas más taquilleras, pero no por sus hechos científicos

Steven Spielberg fue el productor de cine que dio vida a esos impresionantes dinosaurios que nos dejaron boquiabiertos en la sala del cine con el filme Jurassic Park estrenada en 1993 y basado en el libro de Michael Crichton.

Fue gracias a esta película que las estanterías de los centros comerciales se llenaron de dinosauros de juguete de todos tamaños, colores y funciones que tuvieron a niños y niñas emocionados por los años venideros.

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Y aunque en el filme se las ingeniaron para darle sentido a la forma en la que revivieron a los dinosaurios, lo cierto es que está fuera de toda realidad, así como otras afirmaciones. Por lo que no lo hace precisamente una película muy educativa, pero sí bastante emocionante.

Uno de los primeros errores más evidentes fue básicamente el título «Jurásico«, ya que como afirmaron los personajes, los dinosaurios del parque pertenecían a este periodo.

Sin embargo, los dinosaurios como los muestran pertenecen al periodo Cretácico, ambos pertenecientes a la era Mesozoica pero varios millones de años antes que el periodo Jurásico.

Por ejemplo, el Tiranosaurio Rex, el Velociraptor y Triceratops son pertenecientes al periodo Cretácico, aunque otros como el Pterodáctilo, el Stegosaurus y el enorme Braquiosaurio sí vivieron durante el periodo Jurásico.

Toca turno de hablar del Dilophosaurus del filme, una criatura delgada, escurridiza y del tamaño de una persona, capaz de lanzar una sustancia de su boca y desplegar una membrana de su cuello que vibra y muestra colores intimidantes cuando se siente amenazado.

Esta criatura carnívora y aparentemente cazadora atacó sin piedad uno de los personajes antagónicos, el programador Dennis Nedry tras tener un accidente con su auto mientras huía en una noche lluviosa con un botín de embriones de dinosaurios.

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Esta criatura nos recuerda al que posiblemente sea su versión moderna, el agama con volantes (Chlamydosaurus kingii) un pequeño lagarto bastante agresivo que es igual de rápido y también tiene piel pegada a su cuello que despliega para parecer más grande ante sus depredadores.

Aunque según los nuevos hallazgos fósiles y los análisis realizados con mejor tecnología, nos muestra que esta criatura encrestada era diferente.

Adam Marsh, paleontólogo del Parque Nacional del Bosque Petrificado ubicado en Arizona mencionó en su artículo para el Journal of Paleontology que el Dilophosaurus es el dinosaurio más popular que es en realidad poco conocido.

¿Entonces cómo era realmente el Dilophosaurus según la ciencia?

No, no lanzaba veneno ni ácido por la boca, tampoco era pequeño y ágil como un gato asechando detrás de los arbustos.

El Dilophosaurus era grande, poderoso, musculoso y usaba su cresta para aterrorizar a su presa y posiblemente para dominar a sus contrincantes de la misma especie.

De hecho, es considerado uno de los dinosaurios más grandes que habitó en América del Norte hace 183 millones de años justo entre la transición del periodo cretácico y jurásico temprano.

Pero la culpa no es de Spielberg, pues durante el estreno de Jurassic Park se sabía muy poco sobre este dinosaurio, incluso aún no se determinaba con certeza en qué era vivió o su árbol genealógico hasta hace poco.

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Actualmente Marsh cuenta con cinco restos muy completos de Dilophosaurus que continúa estudiando exhaustivamente para su título de doctorado que cursa en la Universidad de Texas.

Además, revisando los documentos existentes de los hallazgos de los primeros Dilophosaurus, ha caído en cuenta que dicho documento ha sido usado como fuente de investigación de alguna forma pero existen irregularidades en la manera como se redactó, según menciona Peter Makovicky de la Universidad de Minnesota.

A Marsh no le quedó de otra que re descubrir a este magnífico dinosaurio con sus tres esqueletos que fueron proporcionados por la Nación Navajo y forma parte de la Universidad de Berkeley.

Además, tuvo acceso a otros dos especímenes que no han sido aún estudiamos que tienen 20 años y que también se encontraron en territorio navajo, un hallazgo de Timothy Rowe, paleontólogo de la Universidad de Texas y además es el tutor de Marsh.

Después de tres años de investigación, Marsh pudo averiguar que el Dilophosaurus poseía unas enormes y fuertes mandíbulas revestidas de gruesos músculos.

Su tamaño no era pequeño, pues un ejemplar adulto podía medir 6 metros de largo y pudo haber pesado 750 kilos, por lo que se estima que se alimentaba de otras criaturas bastante grandes y tal vez pudo haber cazado criaturas del tamaño de un hombre solo como botana.

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La cresta doble que se extiende sobre su cráneo es de las características acertadas de Jurassic Park, aunque se desconoce si tenía colores brillantes o no, un dato que sería fantástico conocer para saber si en realidad se trataba de un artilugio para intimidar o más bien para atraer a las hembras.

Otra característica interesante de su esqueleto es la presencia de huesos con bolsas de aire, que posiblemente ayudaban como un refuerzo para sostener el esqueleto, algo así como las envolturas de burbujas que encontramos en el embalaje.

De hecho, existen aves en la actualidad que poseen estas bolsas de aire o sacos aéreos que se inflan y desinflan al respirar, como si fuesen los movimientos de los pulmones pero sin realizar alguna función similar, pero funcionan para hacerlos más ligeros.

Y aunque las aves actuales la usan para poder surcar los cielos, posiblemente los diversos dinosaurios que los poseían las usaban para poder correr más rápido y en generar moverse sin problemas dado el gran peso que sus esqueletos y músculos debían de soportar.

En cuanto a otra de las características del Dilophosaurus que realmente causó impacto en la audiencia fue sus volantes que extendía de par en par, haciendo movimientos vibratorios y dejando ver colores brillantes.

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Lamentablemente no existe evidencia en los esqueletos de que el Dilophosaurus tuviera estos volantes, más que nada porque es relativamente poco o nulo lo que se puede apreciar de su apariencia exterior en restos de esqueletos, pues partes como los ojos, piel, plumas, pelo, cartílago, órganos y otras partes blandas desaparecen por completo.

Así que podemos asumir que esta característica, así como su habilidad para escupir sustancias de su boca, han sido meramente ficticias para darle personalidad al dinosaurio de la obra literaria, aunque ha confundido al público en general.

Sin embargo, tenía otras características geniales como enormes colmillos dentados, como si se tratasen de un serrucho o un cuchillo para ayudar a desgarrar los músculos de sus presas.

Aunque sus dientes delanteros eran más finos, ideales para atrapar a la presa y hacer los primeros cortes a la piel y los músculos de las víctimas.

Visita al Dilophosaurus en Connecticut, Estados Unidos.

Luego de todos los malos entendidos y la fama equivocada que desarrolló a lo largo de estas últimas décadas luego de su increíble aparición en Jurassic Park, finalmente el verdadero Dilophosaurus encontró un lugar de honor en Estados Unidos.

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En Julio de 2017 el Dilophosaurus fue nombrado como en dinosaurio del estado de Connecticut, ya que los más grandes hallazgos de este dinosaurio se encontraron ahí, el lugar donde vivió hace millones de años.

Mismo lugar donde se exhibe el «Eubrontes«, una placa de piedra con huella de dinosaurios fosilizadas que datan de hace 200 millones de años durante el periodo Jurásico, del cual se desconoce a qué dinosaurio pertenecían.

Sin duda, uno de los destinos más interesantes para los amantes de los dinosaurios que nacieron con los increíbles filmes de  Jurassic Park y los fans del Dilophosaurus que siguen amando a esta criatura aunque sea muy diferente a lo que pensábamos.